Hace 6 años el sueño de todos era ser "delincuentes"

Para quienes lo desconocían, les doy primicia: Ahora en Venezuela para ser Ministro o Canciller sólo hay que ser bachiller (de esos de “10 es nota y lo demás es lujo”), no puede faltar un prontuario policial, si has recopilado en tu expediente maltrato físico, desacato a la autoridad, chancullo coloquial… ¡estás adentro!.

Eso sí, para ser parte de los vulgares “delincuentes”, ya no hay que ser tan vulgar. Tendrás que terminar bachillerato formal y dignamente, estudiar comunicación social en casas de estudio reconocidas y respetadas en el país, haber desarrollado una capacidad crítica de tu contexto y tu profesión, preferiblemente con inclinanciones e intereses hacia el desarrollo político-social de tu entorno, preocuparte y ocuparte por una mejor sociedad, ejercer con pasión tu profesión, y muy importante: no arrodillarte ante las tentaciones de poder y dinero que gustosamente ofrece el gobierno; tampoco rendirte ante los incesantes obstáculos y atropellos de quienes ejercen la autoridad….

Sí, sí… ya sé, se cansaron de requisitos con sólo leer, pero es que esto de ser “delincuentes” no es cosa fácil.

En mi caso, tuve que quedar por prueba de aptitud académica entre 60 de 3500 aspirantes a estudiar en la UCV. Ya ese fue el primer delito, pues sólo habían 30 cupos, y en ese entonces, la directora de la Escuela de Comunicación Social (que hoy está deprimida por nuestro logro de ser: delincuentes) accedió con misedicordia a aceptar 30 estudiantes más, en vista de la demanda. Claro está, hace 6 años, el sueño de todos era ser delincuentes; eso de rescatar la información y devolver la dignidad a la profesión era sólo una consigna engañosa. Y bueno desde entonces, el camino para ser una marginada por la sociedad ha sido arduo: investigaciones, eficiencia, promedio, menciones, rodearse de los mejores, digo de los peores, experiencia laboral, especialización en comunicación y política, intento de segunda carrera, reconocimientos, etc.

Pero lo logré! SÍ! ahora, gracias a la siempre objetiva, autónoma y calificada opinión de la Fiscal General de la República. Gracias al supremo esfuerzo de los poderes públicos y de quienes lo ejercen empedernida y limpiamente desde hace 10 años, reformando justificadamente leyes, reconociendo y respetando al pueblo venezolano, mi profesión, mi esfuerzo, mi pasión se ha transformado en lo que siempre soñé! SOY UNA DELINCUENTE! Felicitaciones colegas! y futuros colegas! lo logramos! La ley de delitos mediáticos (sí la que dice que la libertad de expresión no es tan importante, que tiene ser regulada por el Estado, etc) nos otorgó el título: DELINCUENTES!

P.D: para quienes no son venezolanos, interpreten estas líneas bajo la herramienta literaria que he llamado sarcasmo maldito. Un sarcasmo que es malditamente oportuno en muchas situaciones. Lamenteblamente, esta vez no se lo atribuyo al amor o la desdicha, sino a la historia de mi país. Un país que bajo el gobierno de Hugo Chávez Frías, en conjunto con sus afectos, han convertido la comunicación social, la lucha por las libertades humanas y los derechos ciudadanos en un delito. Con o sin ley se nos juzga y atropella la profesión diariamente. Pero continuamos la lucha porque esto cese.
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