Un pathos convertido en logos: #nomaschavez

“La decepción puede a veces ser determinada como un malestar estomacal… y los fluidos extraordinarios de la bilis como celos” (Fernández, A.)


Derrumbando los esfuerzos que muchos sumamos a diario, no dejamos de sentir, y sentir por aquello que sólo debemos -o queremos creer que es deber- racionalizar nos genera tremendas luchas internas; la eterna batalla épica entre el logos y el pathos.

Lo que hoy sí creo, es que hay campos en los cuales dejarnos llevar por el sentir puede costar una batalla importante. Ese es el caso del campo y la lucha política, de la estrategia, de la comunicación, y especialmente de la comunicación política.

En un tablero de ajedrez no se decide por sentimientos, en la lucha por las libertades contra un poder hegemónico e hiperliderizado no se lucha con fluidos extraordinarios de la bilis.

El fruto de un “post” y el “RT”

En Venezuela, por una históricamente creciente apatía, la cultura política del venezolano se encuentra viciada de intereses propios y de antivalores, más que de valores -tema a discutir en un próximo post. Un caldo de cultivo que se ha valido de víceras y “caras bonitas” – más que de razones y conciencias – para hacer gobierno y oposición. En la última década – 1999 / 2009 – se ha gestado una lucha interna que trata – y creo que ha logrado algo – de invertir los gritos viscerales por una verdadera voz y argumento de protesta.

Estemos de acuerdo o no, Hugo Chávez ha pasado a un nivel de política que pocos latinoamericanos han pisado, y mucho menos mantenido: la suprapolítica. Un
proyecto, que más que proyecto considero se ha convertido en un constante suministro de alimento al ego, y que busca – como en efecto ha conseguido – un sitial de liderazgo internacional. Que lo que promueve no se beneficioso, que no estemos de acuerdo, que hubiera sido mejor que no pasara de la reja de su casa… eso es harina de otro costal, pero en este costal en específico, hay que reconocer dónde se ubica el sujeto en cuestión.

Ahora bien, de sujeto reconocido pasamos a gorgojito, pues en la balanza donde se miden los logros de la gestión pública de un país – con ingresos petroleros y potenciales como los de Venezuela – el sujeto pasó la harina hacia lo negativo, y sólo queda con el peso del saco en lo positivo. Y ha sido ese proceso degenerativo e impositivo el que ha ido subiendo y contagiando internacionalmente.

Ante agresiones e injerencias, y luego de una arremetida sin freno contra leyes, libertades y necesidades básicas en Venezuela. En medio de unos meses en los que el asfalto venezolano y las interfaces virtuales se han inundado de protestas, indignación y acción en contra de una administración abusiva, ineficaz y descarada. Los ciudadanos hermanos, compatriotas de mundo y de la ciudad global, comenzaron a sentir la picazón de un gorgojo extranjero en su harina. Y “puff”, un ciudadano colombiano abre un grupo y convoca a un evento: No + Chávez.

Sin analizar el contexto político de los hechos – porque se nos haría más extensa de lo que va la lectura, si es que han llegado hasta aquí y no me abandonaron en el intento – la varita mágica de aquello que llaman Web 2.0 y la fiebre “quita horas” de eso que todos nombran, Facebook, se convirtió en una hecho comunicacional digno de estudio -por ahora sólo comparto mi opinión con ustedes.

Mi crítica a la iniciativa, y por la cual no formé parte activa, era una: la convocatoria era vacía No + Chávez, con su sólo nombre, reflejaba la pataleta típica de un niño que no quiere más comida, o que no quiere hacer la tarea. Y en Venezuela, hemos avanzado “un tantico” en aquello de la conciencia de protesta, como para recaer en un movimiento visceral.

Aún cuando el asunto devino en una organización extraordinaria, cuando sólo una página web, un usuario de twiiter, y un grupo de FB fueron las únicas herramientas “materiales” necesarias para desplegar un movimiento que se expresó simultáneamente en más de 140 ciudades del mundo. El mensaje que desde la convocatoria se hizo, era vacío.

Siento mucho por los agredidos, pero a nivel comunicacional este hecho marcó un antes y un después. La convocatoria se hizo sin estrategia política y con mucho malestar estomacal. Sin embargo ocurrió un fenómeno interesante – por lo menos para mí, una presa de eso que llamamos racionalización-, y es que el trasfondo, el argumento político que sustentara y legitimara a #nomaschavez como un evento de alto impacto político y social no nació con la inciativa, la pusieron los que se iban sumando.

La consigna y la razón no la pusieron los organizadores – o creadores/responsables/motivadores -, la pusieron los que se sumaban a ese tácito “Chávez no te quiero más”. Mi amiga y twittera @butterflylotto fue la que más me conmovió con sus argumentos de por qué #nomaschavez., pero fue impresionante cómo cada persona que podía expresarse en el mismo escenario donde nació la protesta – internet: FB y TW- erguía sus banderas, sus razones políticas y sociales para vestirse con franela blanca e ir a la plaza indicada en su ciudad a las 12 del mediodía a gritar “NO + CHÁVEZ”.

¿Mi sensación? Hugo Chávez está como el padre de familia que la esposa ya no soporta y echa de su hogar, pero que aún duerme en el cuarto principal porque se niega a dejar “su casa” y porque 1 de los 3 hijos – dentro del matrimonio-, más un concuñado y un compadre, apoyan para que se quede a la fuerza. Mientras tanto, la mujer que en un momento accedió a que se quedara y se mudó al cuarto de la hija ya se está cansando, y la familia que se mantenía sumisa y sin prestarle atención al sunto, ya se expresa en favor de una solución. El desenlace de esta relación consumada y deligitimada…. ¿?

Que bueno que el berrinche se dignificó y se transformó en protesta. No se perdió la batalla en el campo, pero se disminuyó impacto – aún cuando fue más de lo que muchos esperaron.

Este post que se apoyó en los RT (retweet) de Twitter, se convirtió en un hito del poder de convocatoria de las redes sociales pues traspasó más que ciudades, continentes y, logró la coordinación ciudadana desde los ciudadanos.

Para mí #nomaschavez es el retrato vivo de que la política ya no está en las casas de partidos o en los medios masivos, la política gracias a la 2.0 está en la polis*.

¿cómo resolverán el problema en el oficialismo? cuando el gorgojo diga: “Disodado ciérrame el medio”…. OOoops! ¿Chávez bloquearás el mundo? ¿suprimirás el servicio de internet? ¿cómo bloqueas una red social?

*lo que ya se ha acuñado como ciberpolítica, que no deja de tener vicios, pero eso es tema de otro post.

Corazón Coraza de Mario Benedetti

 
 
 
 
 
 
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

De Hormonas y Lunas

La solidaridad del sexo femenino siempre ha estado en tela de juicio, constantemente nos quejamos de la “fidelidad” que en este gremio femenino tenemos. Pero así como el poder está hecho para ser corrompido, las diferencias están hechas para unirnos. Hoy te escribo a ti, a mi inesperada y zodiacal amiga.

… Acabas de salir, la alfombra de mi estudio aún tiene húmedas tus lágrimas. Lo que comenzó como una cita jocosa, una simple necesidad del 7mo arte, una vulgar tarde de cine, se convirtió en uno de esos monólogos que sólo tu y yo sabemos compartir en “tablas”, y que sólo tu y yo sabemos personificar. Debo decirlo, la elección de la película fue tuya, pero La Elegida nos tumbó a ambas.

Nunca fui astrológica hasta que un ángel me subió de la mano a su cielo, desistí de aquella creencia por los vuelos tormentosos, y entonces llegaste tú en medio de un caos laboral a compartir el espacio y el humor que no tenías. Tú con tu signo cáncer, tú con tu cangrejito de excusas. Y sí, hoy debo aceptarlo, sólo tu y yo entendemos nuestras locuras de lunas, sólo tu y yo entonamos una historia con el drama de un teatro, cuando los únicos espectadores no somos más que nosotras, sólo tu y yo pecamos de intensas cuando los demás le temen a las lágrimas. Cáncer o no, la luna nos unió.

Llegaste cuando caí de aquel cielo, y te mantienes aquí en mi despedida recurrente. Estuve cuando comenzaste tu aventura, y me mantengo aquí cuando ya no compartimos secretos íntimos, sino íntimos sufrimientos. Gracias a ti hoy puedo seguir aquí.

Te preocupas por mi felicidad, y has logrado sacar esas sonrisas sinceras que no ocultan tristezas o apariencias. Te preocupas por mí, fuera de mi perfeccionismo, de mi metodología, de mi comprensión y preocupación multitudinaria.

Nos miramos, nos soportamos, nos cansamos mutuamente, pero sólo a nosotras se nos detiene el tiempo hablando de lo oculto en nuestras vidas, o vanalizando sobre la vida en sí misma. Nos reprochamos, nos comprendemos, nos salvamos.

Pudiera escribirte tanto que ya mejor termino. Sería injusto para mi Roma y mi familia no dejarles lugar en este primer post de sentimentalismo, y encima no dosificar las palabras.

El ángel cela, el ángel exije lo que no da; y por primera vez tengo el valor para continuar haciendo lo correcto y no dar pruebas sobre una verdad que es obvia. Al fin y al cabo hay verdades que explotan en la cara y aún así hay quienes se niegan a verlas.

No se si seré madrina de tu boda, no se si el tiempo nos erosione. Sólo se que hoy no te abandono, hoy te quiero, hoy te pido disculpas por defraudarte, hoy te digo que te entiendo, hoy te doy las gracias, hoy te prometo mi mañana.

Hemos compartido más verdes que maduras, pero todo fruto se endulza, así que tranquila, confío amiga en que la volatil sonrisa algún día la encontraremos más continua.

Te quiero mi vero.

Comunicación para la Democracia (la que nos queda)

Pudiera parecer diacrónico en este momento escribir sobre democracia y comunicación desde la teoría, y no desde la calle. Desde esas calles de Caracas donde ayer golpearon y agredieron a periodistas venezolanos (algunos en el ejercicio de su profesión, otros en el ejercicio de sus derechos ciudadanos).

No, no es diacronismo. Es un ejercicio contra la autodestrucción de valores, contra la asfixia de un gobierno que en momentos no deja otro camino que el de la irracionalidad.

En realidad es un mix, un mix de conocimientos, de encuentros pacíficos, de profesión y de ciudadanía, con vísceras, emoción y piel.

Hablar de comuniciación hoy, es un tanto difícil para quienes la ejercemos y la queremos sana, plural, comprometida y responsable. Sobre todo en un país donde día a día se ha venido socavando desde la política, y también profanando desde su seno. Pero especialmente delicado en un momento donde la arremetida legal en su contra le ha causado heridas profundas, llegando incluso a reflejarse en sangre de quienes viven por y para ella.

La semana empezó enérgica, llena de ideales y de encuentros esperanzadores, luego de una estocada que devino en el cierre de 34 emisoras radiales a nivel nacional. El centro de estudios de la comunicación de la UCAB, y la Escuela de Comunicación Social de la UCV unieron voluntades y convocaron al primer conversatorio de Comunicación para la Democracia.

Por primera vez en 10 años, comienzo a verle estructura y organización a la disidencia. De la queja masiva se está pasando a la crítica organizada, y lo mejor: se está trabajando en la reconstrucción.

De la reflexión a la reconstrucción

Uno de los sectores que se ha mostrado “activo” en los ùltimos 4 años es el académico, pero la discusión interna no pasaba de los pasillos y los medios. Internamente las casas de estudios, los gremios, la profesión, no discutía, no se repensaba. Lo máximo que ha hecho ha sido defenderse.

El lunes 11 de agosto mi ciudadanía respiró, mi profesión se sintió honesta. Comunicación para la Democracia reunió a 22 destacados pensadores y profesionales vinculados a la comunicación y su ejercicio. Detalles que hacen lo importante fueron cuidadosamente vigilados: interdisciplinariedad, pluralidad y profesionalismo.

Tuve el honor de contarme entre los presentes. Tuve la fortuna de escuchar, como en las presentaciones de cada uno surgió espontáneamente, y antes que el título de licenciado – doctor – blabla, una frase que me auguró una buena jornada: Fulana de tal ” colaboradora de mi país”.

Los temas fueron diversos, las catarsis fuera de distorsionar nos acercaron a la realidad, y la responsabilidad de esas 22 almas (80% femeninas) se hizo notar en cada comentario, en cada ponencia, en cada gesto de negación o afirmación.

Me encargué de twittear las ideas y comentarios que, a mi juicio, nutren la discusión y la realidad que hoy por hoy afrontamos. Lo que más satisfacción me causó, fue escuchar por primera vez los mea culpa de todos, como profesionales y ciudadanos. El reconocimiento es el primer paso para la sanación de un vicio.

Abordamos la necesidad de reconocer el conflicto para poder salir de él (Profa. Teresita Jiménez), con la salvedad de no caer en el juego de quienes sobrevaluan el mismo y lo convierten en polarización (Prof. Fernando Ruiz). Igualmente nos revisamos como profesionales, y entre Alonso Moleiro y Milagros Socorro, surgió una nueva visión del periodismo: la tecnología ha desplazado la noticia y la inmediatez a los medios digitales, la prensa en específico podría virar hacia el gran reportaje, la crónica, el periodismo de investigación.

Desde fuera, Mauro Cerbino, con ese ojo crítico pulcro de los vicios contextuales, y a su vez errático en ambiente, nos dejó una gran lección: la “desmediatización de los medios y la política”; una diferencia conceptual que nos da la verdadera problemática de la realidad, mediatización vs. mediación.

Rogelio Suárez, nos dejó una gran reflexión: el funcionamiento de las radios comunitarias, ya no tan alternativas; y la realidad de las emisoras radiales en el país (que no es sólo Caracas).

Un dìa provechoso que cierro con la reflexión de una veterana entre sollozos, Olga Dragmic: “Me siento sumamente orgullosa y satisfecha. Nunca asisto a reuniones de este tipo, pero me han honrado, ahora se que podemos salvar al gremio. Y que se repitan estos conversatorios, reconceptualicemos nuestra profesión, y asumamos nuestra responsabilidad con la seriedad y profesionalismo que hemos visto hoy”.

La conversación y reflexión a puertas cerradas también es necesaria, implica organización, crítica y consenso. Sólo así se logrará una representación fidedigna en la realidad pública. En nuestras manos está el uso redimensionado de la comunicación como una herramienta que potencia la actividad democrática.

Hace 6 años el sueño de todos era ser "delincuentes"

Para quienes lo desconocían, les doy primicia: Ahora en Venezuela para ser Ministro o Canciller sólo hay que ser bachiller (de esos de “10 es nota y lo demás es lujo”), no puede faltar un prontuario policial, si has recopilado en tu expediente maltrato físico, desacato a la autoridad, chancullo coloquial… ¡estás adentro!.

Eso sí, para ser parte de los vulgares “delincuentes”, ya no hay que ser tan vulgar. Tendrás que terminar bachillerato formal y dignamente, estudiar comunicación social en casas de estudio reconocidas y respetadas en el país, haber desarrollado una capacidad crítica de tu contexto y tu profesión, preferiblemente con inclinanciones e intereses hacia el desarrollo político-social de tu entorno, preocuparte y ocuparte por una mejor sociedad, ejercer con pasión tu profesión, y muy importante: no arrodillarte ante las tentaciones de poder y dinero que gustosamente ofrece el gobierno; tampoco rendirte ante los incesantes obstáculos y atropellos de quienes ejercen la autoridad….

Sí, sí… ya sé, se cansaron de requisitos con sólo leer, pero es que esto de ser “delincuentes” no es cosa fácil.

En mi caso, tuve que quedar por prueba de aptitud académica entre 60 de 3500 aspirantes a estudiar en la UCV. Ya ese fue el primer delito, pues sólo habían 30 cupos, y en ese entonces, la directora de la Escuela de Comunicación Social (que hoy está deprimida por nuestro logro de ser: delincuentes) accedió con misedicordia a aceptar 30 estudiantes más, en vista de la demanda. Claro está, hace 6 años, el sueño de todos era ser delincuentes; eso de rescatar la información y devolver la dignidad a la profesión era sólo una consigna engañosa. Y bueno desde entonces, el camino para ser una marginada por la sociedad ha sido arduo: investigaciones, eficiencia, promedio, menciones, rodearse de los mejores, digo de los peores, experiencia laboral, especialización en comunicación y política, intento de segunda carrera, reconocimientos, etc.

Pero lo logré! SÍ! ahora, gracias a la siempre objetiva, autónoma y calificada opinión de la Fiscal General de la República. Gracias al supremo esfuerzo de los poderes públicos y de quienes lo ejercen empedernida y limpiamente desde hace 10 años, reformando justificadamente leyes, reconociendo y respetando al pueblo venezolano, mi profesión, mi esfuerzo, mi pasión se ha transformado en lo que siempre soñé! SOY UNA DELINCUENTE! Felicitaciones colegas! y futuros colegas! lo logramos! La ley de delitos mediáticos (sí la que dice que la libertad de expresión no es tan importante, que tiene ser regulada por el Estado, etc) nos otorgó el título: DELINCUENTES!

P.D: para quienes no son venezolanos, interpreten estas líneas bajo la herramienta literaria que he llamado sarcasmo maldito. Un sarcasmo que es malditamente oportuno en muchas situaciones. Lamenteblamente, esta vez no se lo atribuyo al amor o la desdicha, sino a la historia de mi país. Un país que bajo el gobierno de Hugo Chávez Frías, en conjunto con sus afectos, han convertido la comunicación social, la lucha por las libertades humanas y los derechos ciudadanos en un delito. Con o sin ley se nos juzga y atropella la profesión diariamente. Pero continuamos la lucha porque esto cese.

Iniciación

1.Mi profesión, mi pasión: la comunicación, una carrera que en 8 años ha sido criminalizada por un gobierno y sus “afectos”.

2.Un par de años que dejaron en mi haber experiencias que pocas personas pueden recopilar en una vida entera.

3.Un contacto energético, casi místico con la naturaleza.

4.Un espíritu de vuelta a la libertad…

Cuatro cosas que me han invitado a publicar, en unos caracteres, el ímpetu de una lucha, la mía.

A favor de: la privacidad, el respeto, el futuro, la pluralidad, el profesionalismo, el libre albedrío, la evolución, las noches de luna y la vida.
En contra de: todo aquello que se le oponga a mis “a favor”, y especialmente, contra las tristezas, el abuso, la injusticia y el estancamiento.

…Bienvenidos a mi iniciación, sean parte de ella, para eso es la 2.0 ¿cierto? me uno a los caminos que muchos ya llevan rato recorriendo, y que en mis “Blog’s that Rocks” recomiendo; y les propongo hacer historia juntos… porque “la historia está hecha para que la escriban los novatos”.

Pronton llegarán nuevas entradas… por ahora, be my guest’s!