Brunch, Tapas, Pasapalos…

Me doy cuenta que hace más de un mes no escribo en mi morada de letras. Y aunque pocos o imperceptibles, debo respeto a mis lectores, así que los invito a un “Brunch, Tapas, Pasapalos…” (que decidan sus ganas, sus horarios estomacales o sus natalicios).

Mi ausencia tiene que ver cada vez más con lo inevitable de crecer, más que en edad, en metas, proyectos, vida. Ubiqué mis dos misiones en esta etapa espacio-temporal de mi alma -dícese vida-, y en torno a éstas impulso mi empresa, sano mi espíritu, apoyo la expansión de conciencia en mujeres, trabajo por una generación de venezolanos con criterio, me formo para cambiar la dinámica política y le brindo tiempo de calidad a mi familia, amigos y a mí.

No se queden sin aliento ni se cansen, sí, es agotador, pero la energía de seguir con cada una de esas tareas me las da un detallito que se convierte en joya: AMO PROFUNDAMENTE TODO LO QUE ESTOY HACIENDO en este momento de mi vida, y que además está definiendo mi futuro.

Siempre hay drama, siempre hay días difíciles, siempre hay ausencias que quisiéramos llenar, siempre hay caprichos de nostalgia, pero justo ayer me di cuenta que poco a poco el dharma se convierte en las flores de tu jardín, y mi jardín está poniéndose brillante y frondoso… ya llegará el momento en que de aquella maceta abandonada florezca algo hermoso y duradero, mientras me siento con ustedes y me ocupo de ese jardín grandioso que tengo.

No descuidemos ni menospreciemos lo que está aquí y ahora, por esperar que se devuelva el pasado o se adelante el futuro. 

Gracias por estar… pronto algo más denso, esto fue un tequeñito (pasapalo en mi tierra) 😉

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