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La luz y la libertad descansan, pero no mueren
El origen de la Universidad Central de Venezuela se remonta a 1721 con la fundación de la Real y Pontificia Universidad de Caracas; en 1827 Simón Bolívar decreta los nuevos estatutos de la casa de estudios, y ya para 1856 se independiza del seminario español que le diera origen. Para el gobierno de Guzmán blanco, ya finalizando el S. XIX, se realizan nuevas reformas y su sede se traslada a un antigüo convento, sede que pronto dejaría de ser suficiente para la demanda que tenía.
No es sino hasta 1942 cuando se solicita el diseño de una Ciudad Universitaria. Pero fue el entonces Presidente de la República, Isaías Medina Angarita, quien con decreto presidencial funda un instituo autónomo, en octubre de 1943, exclusivo para la creación de este gran proyecto. Un nombre aparecía en la conformación de dicho ente: Carlos Raúl Villanueva. El proyecto tenía hasta entonces, una sóla petición, tener como principal ente ordenador un Hospital Clínico Universitario.
El diseño del proyecto ameritó una vasta investigación, que incluyó viajes por el mundo para conocer y estudiar los, hasta entonces, más reconocidos centros universitarios del globo.
Desde el primer plano de la Ciudad Universitaria de Caracas hasta la inauguración de su último edificio contemplado en el proyecto, pasaron poco más de 30 años (1943-1976).
Villanueva se apoderó de la Ciudad Universitaria de Caracas, e hizo de ella su más grande obra: 202,53 hectáreas de terreno, y 164,2203 hectáreas de construcción. En una época donde el automóvil era aún un “artefacto” extraño, no fue obstáculo para que su arquitecto desde los primeros planos diseñara carreteras curvas, pasos peatonales y estacionamientos amplios.
La tarea era abrumadora, pero abrumador también resultó su arquitecto. Luz, aire y arte fueron los elementos que Villanueva erigió como bandera de su proyecto. Logrando reunir como colaboradores y amigos a los más destacados artistas de la época. Tan importante resultó el ornamento de esta ciudad, que se generó un subproyecto dentro de sus espacios: la síntesis de las artes.
Villanueva no sólo reunió artistas, sino ideologías y gobiernos que resultan distantes y distintos, incluso desde la vista histórica. Tres décadas construyendo la casa de la academia. Tres décadas donde ningún Presidente dejó de pisar sus suelos con orgullo para inaugurar un pedacito de la obra. Tres décadas, donde a pesar de los conflictos, esos muros convertidos en vida y en historia, vencieron las sombras.
Muchos especialistas en arquitectura y diseño, podrán resaltar mejor los elementos que logran el objetivo principal de Villanueva: “impresionar al despistado, involucrar al lejano”. Sin embargo, cualquiera que se tome el tiempo para dilatar sus sentidos ante esta obra podrá darse cuenta que el concreto y el diseño dieron estructura a un hogar, un hogar-ciudad, una ciudad corazón de una capital. Como bien lo describió Villanueva: “Mi mayor satisfacción, cuando voy a la Ciudad Universitaria, es ver a los estudiantes caminando, estudiando en algún pasillo, los edificios me interesan menos. Cuando la ciudad está sola, se dice que está muerta. Yo no quiero que ocurra esto en mis obras”.
Y es que esta sensación no es sólo de unos cuantos locos, con exceso de sensibilidad o desajustes sociales. En noviembre de 2000, cuando se cumplía el centenario del nacimiento de su arquitecto, La Ciudad Universitaria de Caracas (CUC), fue nombrada por Organización de las Naciones Unidades para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Es decir, a cada ser humano le pertenece un pedacito de eso que en 202,53 hectáreas se sostiene sobre la capital de un país llamado Venezuela.
“La vieja plagiadora”, como algunos sociólogos suelen llamar a la “historia”, documenta que han sido inumerables los ataques de los que ha sido víctima la CUC. Más allá de los daños por la falta de conciencia que arremete contra sus estructuras físicas, peores han sido los daños causado a las estructuras vivas en ideales y sueños que han buscado la luz de la magna casa de estudios. Y la vieja plagiadora nos ha echado el mismo cuanto: arremeten, cierran, ensangrentan, pero la casa vence las sombras. La luz y la libertad con la que Villanueva parió este hogar “descansan” pero no mueren.
Para nadie es un secreto la contínua y cada vez más corrosiva “realidad atípica” en la que se ha sumergido nuestra Venezuela. La inseguridad que azota a sus ciudadanos, y la polarización que ahoga en desidia e ineficacia la in-gobernabilidad del país, amenazan hoy (2010) con encerrar las sombras en mi casa. Con ponerle portones eléctricos al arte y la integración.
Sí, no es muy difícil deducir que la CUC-UCV me albergó durante 5 años como estudiante, y hoy ya lleva 2 años acurrucándome como docente. Sí, es mi casa. Sí, son mis sombras, las que venció la academia y las que le huyen a esa humanidad, porque cada vez que estoy pisando sus suelos, resguardada por su libertad, mi espíritu se eleva y dice: sí, es posible.
Hoy, con tristeza trato de explicarle a los que alcance mi voz y mis letras, que cada pedacito de concreto, cada grano de tierra y cada brisa que grupos “sociales” intoxican con violencia y manchan con intolerancia convertida en vandalismo, merecen la pena y la culpa de cada uno de los seres humanos, porque no están atentando contra una persona, que al fin y al cabo solo “administra” este patrimonio, sino que atentan contra el corazón de un país, la fuente de ideas y sueños de una patria y sobre todo, la luz y la libertad que vestida de arte se convirtió en cultura para humanidad.
Con la misma tristeza, en la misma voz y con las mismas letras, veo y proclamo el error que pretenden concretar las autoridades administrativas que hoy (2010) violan el pulso y la tinta de Villanueva, desangrando el ideario que le da vida a las metas y el futuro de un país. ¿A quién se le ocurre que los portones eléctricos son correccionales del vandalismo y la intolerancia? A los mismos creyentes de que la libertad y la integración se aseguran con portones a llave y calcomanías de identificación.
Espero éste, el post más largo de mi espacio, sirva de referencia para apelar con criterio a una discusión que no es sólo de ucevistas, sino de venezolanos. Cómo paramos la violencia? Cómo dejamos de encerrar nuestra libertad para comenzar a luchar por nuestros derechos y nuestras esencias violadas.
Web’Plaza
Descontextualizar un hecho es como la respiración artificial, mantiene cierto grado de coherencia, pero es imposible que sobreviva por mucho tiempo.
Todos los acontecimientos y la vida misma se estudian desde dos ejes -independientemente del lente por el cuál se vean-, el tiempo y el espacio. Dos factores determinantes en cualquier análisis facultativo, o con intenciones de serlo. Estos dos factores son los que en las ciencias sociales hemos denominado como contexto.
Desde la filosofía antigua, pasando por la teoría política clásica, hasta llegar a la comunicación y Habermas, se trabajó –y se continúan las labores intelectuales- por definir aquel lugar dónde se ubicaba la formación de la opinión (tomando en cuenta ya as acepciones de opinión pública). En esa tarea Habermas llega a la definición de aquello de lo que tanto se habla: espacio público. Éste, también entendido en otros lugares como espacio social- es el campo de cultivo de la opinión pública, un proceso natural de la sociedad civil de cualquier cultura y estado. Por ende todos los cambios que sobre este eje se presenten, va a incidir directamente en el desarrollo de la opinión pública.
El espacio público y sus locaciones físicas evolucionaron incluso antes de que Kant o Habermas lo bautizaran teóricamente. Del ágora, a las plazas, pasando por los salones… tomando pasillo que lo encerró durante décadas en los mass media. Los estudios de televisión, las salas de redacción y las cabinas de radio. Esos fueron los escenarios donde las sociedades del siglo XX permitieron que se llevara a cabo el proceso de la opinión pública. No consideramos ningún escenario errado, sin embargo, la crítica que se dio con esta situación social fue el sobrestimado poder de los medios de comunicación y la pasividad de los ciudadanos. Al fin y al cabo ¿cuántos caben en un estudio de televisión? ¿cuántos alcanzan los micrófonos en una cabina de radio? O ¿cuántos logran ver impresas sus frutos discursivos en un periódico o revista?
La situación degenerativa en la que se sumergió el espacio y la opinión pública durante el pasado siglo, fomentó la incredulidad y subestimación de la fuerza que tiene la opinión pública como mecanismo de presión en la sociedad y las administraciones gubernamentales. El círculo vicioso estaba servido, la pasividad de la ciudadanía y el escepticismo ahogaban la opinión pública y desplazaban el espacio público a un lugar inalcanzable.
Afortunadamente, el avance industrial -convertido en tecnología- fue brindándole al hombre las herramientas necesarias para ubicarse nuevamente como centro de un proceso que por naturaleza le pertenecía: la comunicación. Y con ello, los espacios públicos que le cedían alcance y exposición a sus opiniones. Los mass media se opacaban, mientras la tecnología de la información se instalaba como paradigma de vanguardia.
El cambio de ambiente dejó nada más y nada menos, que la oportunidad renacentista del espacio y la opinión pública. Pero ¿en qué consiste este nuevo ambiente? Se podría decir –cayendo en el extremo de la síntesis, pues no es este el objeto del ensayo- que en facilitar el acceso y la producción de información, de una forma inmediata, masiva y sin fronteras.
El contexto y la filosofía de la tecnología de la información, se ven potenciadas por las herramientas que pone a disposición del hombre para alcanzar los objetivos. Una de las más emblemáticas: la web.
Esta definición permite ubicar las bases de la relevancia que representa la web (2.0) en el nuevo contexto bajo el cual se desempeña la sociedad del siglo XXI. Interacción incluyente de todos los agentes sociales. La añoranza de la opinión y el espacio público. De hecho, algunos teóricos se han atrevido a construir hipótesis bajo las cuales se afirma que más que una versión evolucionada de internet, la web 2.0, en los términos en los que se encuentra actualmente, constituye un Nuevo Entorno Tecnosocial (2007).
Es en ese escenario, en el que interactúan lo social (cómo y dónde nos comunicamos y relacionamos) y lo tecnológico (nuevas herramientas, sistemas, plataformas, aplicaciones y servicios) provocando cambios de lo uno sobre lo otro. Surge una nueva Red caracterizada como la web de las personas frente a la web de los datos, correspondiente a la versión 1.0 (p.11).
Bienvenida pues la web 2.0 y sus herramientas a la plaza pública. Tenemos mucho que recuperar.
La Libertad Soñada de la 2.0
Carta a una Foto
Es cierto, aquello del hombre proyecto es cierto. No se puede hacer de una persona un proyecto. Pero hoy entendí por qué después de tanto tiempo yo aún le guardo fé a mi proyecto, aunque esté en la gaveta de “olvidar con caracter de urgencia”.
Un momento tuyo inmortalizado, casi cotidiano, sin relevancia ante ti y ante los demás. Por eso es que amo la fotografía, porque su lente capta más que una imagen.Y ahí estás, con la segunda foto, entre tantas, que ha logrado llenarme de tu dulce yo.
No está tu cuerpo glorioso, ni tu pose viril. No hay derroche de paisajes ni sobreexposición de piel. No hay intención, y eso es lo mágico. Estás tú, sólo tú con las ventanas de tu alma.
Y lo entendí, entendí por qué mi proyecto es tan reunente a ser olvidado con urgencia. Desenterré de mi piel aquellos sentimientos puros que entre los dos nacieron y que después de tanto tiempo hemos enterrado debajode toneladas de daños, de heridas, de dudas.
Entendí por qué si nos hemos encargado de convertir este amor en relleno emocional, aún seguimos aquí, en el camino del otro. A veces contemplando la espalda del que decidió seguir adelante, a veces sintiendo la mirada del que queda atrás, otras veces apresurando el paso que con ternura quiere acompañarse de los otros pasos, otras parados a un lado viendo pasar. Pero al fin y al cabo, aquí, en el mismo camino, con las mismas piedras y el mismo incentivo, por qué no, el mismo amor.
Mi proyecto no fue imaginario, no fue mi complejo de edipo el que sobre-construyó tu ser para destinarnos al fracaso. Hoy supe que no estaba loca, que no fue una ilusión rosa. Hoy en blanco y negro todos tus contactos lo pueden ver: mi hombre perfecto, existe y lo probé. Le burlé los caminos al destino, y pagué por ello, pero lo tuve en mis brazos, lo besé, sentí el olor de su piel y cometí el oso de enamorarme de aquello que se supone inexistente.
Profundo en lo sencillo, de manos precisas, expresión intensa e inteligente, gestos viriles, canas sabias, mirada detallista, postura apoyada en una espalda perfecta, pecas,tatuaje; piel protectora, dedos cariñosos, cejas placenteras, cabello apacible e indomable a la vez; respiración pausada, barba discreta, mentón cuadrado y audaz; extraordinariamente diferente bajo la sombra de lo común; perfeccionista, desentendido, exquisito en lo humilde, entendido y misterioso…….. y la mirada, la mirada que al verla retratada me limpia el alma y me lleva a aquellos amaneceres, donde sin abrir los ojos reconocía el cielo y sentía a mi ángel de piel durazno aterciopelando los sueños de un futuro juntos.
Una reflex y tú. Mis frustraciones en una sola imagen. Con fortuna se que ese lente volverá a mis manos y se convertirá en mi pasatiempo de mujer exitosa y satisfecha. Por desgracia ese tú que yo se que existe y que conocí, no sale mucho de tu cuerpo, y por desamor creo que ya nuestro tiempo acabó.
PD: por lo poco que nos queda de privacidad la foto y su protagonista no serán publicadas en versión real.
D’ Sabores y Lágrimas
Alguien dice que la tristeza es dulce… ¿puede tener un sentimiento sabor? hay quienes sentimos más allá de lo abstracto, un dolor en el pecho y una reacción biológica que nos pide alcochol, apretones o almohadas, que nos hace vomitar o que nos invita a comer. Para mí esas reacciones son para llenar vacíos, para jugarle la escondida al olvido, al dolor, a la conciencia, y sobre todo al corazón. Vomitamos la decepción, el terror a la soledad, la desdicha que viene y que dejamos salir en ese revoltillo estomacal. Uno de esos escritores con los que nos encontramos al paso, alguna vez dijo “la decepción puede a veces ser determinada como un malestar estomacal… y los flujos extraordinarios de la bilis como celos”. A fin de cuentas, lo que intento decir es que dolores, reflujos o influjos siempre han sido asociados con la tristeza, pero un sabor, y además agradable, jamás había sido capaz de digerirlo.
Texto rescatado de un 07 de junio de 2008
Será que soy un alien?
Para los que llegaron por casualidad hasta compuesto XY: soy venezolana, nacida en la sotrora ciudad de Caracas de la República de Venezuela, mi madre es andina, y mi padre de centro américa. Y hasta hoy pensé que era humana, una humana más sensible de lo que el caos de mi país permite a mis coterráneos, pero humana al fin.
…sigo teniendo sangre roja
De la butaca del cine a las 8.30pm hasta ahora, no he dejado de ser un mamífero (de sangre caliente), y no lo dejaré de ser. Pero es que debo contarles, debo hacer de este texto un testimonio para que mis decendientes comprendan la situación, meramente humana, por la que estamos pasando hoy en la República Bolivariana de Venezuela, y en general, en el planeta Tierra.
Escribo con este, sarcástico, espíritu deseoso de alien, con la certeza de que hay otros como yo, los considero pocos, pero se que están; y con la esperanza de que sean más de los que tengo presente.
Amo mi humanidad, amo mi piel, las mariposas que producen los nervios, la ansiedad del miedo, el valor recóndito y súbito que me poduce un reto, la calidez de un abrazo, la humedad espiritual de un beso y hasta las nauseas vicerales que inflan mi estómago producto de la rabia o la tristeza profunda: me hacen sentir viva!. Pero últimamente me siento incomprendida, desorientada y “desertora” de mi raza, quizás sea porque la nauseas de rabia y tristeza en exceso no son buenas.
No, no son buenas… 
Porque me produjeron gastritis crónicas (entre otras cosas), pero es que oy, en mi Venezuela, tenemos un país dividido, una sociedad que se cae a pedazos, y que siente el vértigo de la caída libre, pero espera tocar el fondo y no parar con el declive. Una economía ficticia e injusta, un tesoro maldito. Unos valores de los que sólo queda la historia. Una política absurda, inválida y autodestructiva. Una ley muerta, un odio profundo y unos prejuicios caníbales.
Cada día que pasa, cada segundo que nadie siente, la destrucción se arraiga, y me veo yo ahí, en medio de ese mar de humanos adormecidos con la velocidad atrofiante con las que nos conducen a la perdición. Entre una queja y una patadita, somos pocos los que chapoteamos el agua intentando salir, tomar el país y llevarlo hacia arriba y no hacia abajo. En realidad no se en qué dirección, no me importan las coordenadas siempre y cuando se pueda evolucionar y no hundirse.
Ningún venezolano sale hoy a la calle, o abre los ojos desde la calle, sin desear que al terminar el día nadie le mate, le golpee, le robe o le arrebate la inseguridad a un ser querido. Hoy son pocos los ateos de esta “tierra de nadie” (no, ya no es sólo el jardín de la ciudad universitaria lo que llamamos así. Nuestro país es de nadie, nadie lo cuida, nadie nos garantiza nuestros derechos, nadie lo rescata, ni siquiera nosotros). La salud es insalubre, la justicia es ciega, sorda, mocha y marioneta de un grupito de anarquistas que quieren hacer una bodega de 23 millones de víveres, a la venta y putrefactos. En fin, poco falta para que lo que respiremos sea dióxido por decreto presidencial, y dejemos el oxígeno para contaminar a los gringos.
Esa la razón de este pinchazo en mi piel a ver si tengo aún la sangre roja. A veces me callo porque veo que pocos ven lo que yo veo (no, no estoy escribiendo mal, es necesaria la redundancia), a veces pienso que quizás soy yo la errada, y que sólo somos un par de locos los que creemos que el mundo está en nuestras manos, y no en las de un poco de gobierneros con títulos políticos. A veces, sólo a veces, siento que debo cambiar de mundo y no ayudar en este.
A eso juegan los que destruyen la naturaleza, la humana, la social, la biológica, la política, la racional, la bien intencionada… a que los activos y alertas, los no resignados y los que queremos un mundo mejor, busquemos un Avatar, abandonemos la humanidad y matemos a unos cuantos de los nuestros.
No, no soy un alien (vaya que alivio, porque me gustan mis padres y mis familiares)… sólo soy una humana que necesita mas fuerzas para no encontrarse traidora, sino parte de esa sociedad que hay que despertar del letargo.
No soy un alien, sólo soy la hermana fastidiosa que te da un pellizco para que despiertes y no te ahogues en la saliva de los políticos.
P.D: si para cuando mi decendencia lea esto, hay libros que dicen que Chavez y sus amigos conquistaron al mundo, saben que la que se ahogó fui yo. Pero cuidado, que reencarno como perra sarnosa y los muerdo a todos para que mueran de rabia (siempre habrá un huguito por dentro). Y si para entonces Rosa Inés II les gobierna, lo siento, pero imploren a la madre naturaleza para que les devuelva el oxígeno.
Tiempos
Tiempo para:
– Escribir sobre un tema de interés público y compromiso ciudadano: un escrito banal más 15 días de investigación post-conciencia banal.
– Darse cuenta que la persona que entró al lugar donde te encuentras, y que le ha llamado la atención está “no disponible”: exactamente un segundo más del tiempo que usted tarda en verle completamente y ubicar lo que más le gusta, si es usted gráfico le alcanzará para imaginarse una escena con ese ser. Sólo cuando termine se dará cuenta que no esta disponible.
– Ser atendido por un cajero bancario en un día 15 de mes: dos cuentos de Aquiles Millán, que le dejaron las ganas del tercero.
– Decidir enviar un mensaje de texto mientras maneja: el mismo que tarda el semáforo u obstáculo en la vía en darle paso. Es decir, ya no podrá enviarlo en la quietud momentánea que lo hizo decidirse a por él.
– Encontrar una distracción o relación de pareja: inmediatamente después de superar su último guayabo y estar cómodo con la soledad, o justo cuando siente que ya está con su pareja “ideal”.
– Dedicarse a leer un buen libro o revista pendiente: 5 minutos antes de que surja una “emergencia” familiar-fisiológica-marital-amistosa-política, o de que suceda lo que estaba esperando mientras tomaba la decisión de leer.
– Entender la importancia de lo hace: 2 minutos después de haberlo terminado.
…. estos tiempos no distinguen huso horario, no tienen meridianos ni paralelos. Son los ciclos de la vida que nos enseñan a relativizar esas agujas del reloj, y comprender que la vida pasa mientras decidimos cómo vivirla.
Diva regresó…
Estamos cambiando
-Una mujer latina llega al tribunal supremo de Estados Unidos de Norteamérica.-Presidente le dice a sus panas-pares, en público y televisado, que dejen de hablar pendejadas y dejen de jugar a ser popstar con sus audiencias-pueblos.
-Rescatan a secuestrados que mantenían en cautiverio, por años, grupos terroristas sin enfrentamiento ni bajas.
-Encuestas pueden realizarse vía electrónica y no tienes que transcribir data.
-Verdadero popstar logra realizar un concierto donde los artistas ponen el dinero y se arriesgan a perder fama por cantar a la paz.
-Cantantes reúnen a más de un millón de personas en una dictadura desgastada, sin propaganda y sin caracter de obligatoriedad. Se logra pronunciar la palabra prohibida en público: Libertad.
-Se organiza un protesta mundial en menos de un mes, con la misma consigna, características e impacto, en contra de un mismo personaje político.
-La mayoría de los niños (en Venezuela) saben quién es el Presidente de la República.
-Las convocatorias a manifestaciones ya no se hacen por medios masivos ni en plazas de cemento, la plaza está en monitor y banda ancha.
-Gobiernos cortan comunicaciones y restrigen derechos, pero “un pajarito” le dice al mundo los crímenes que comenten, y las situaciones que se presentan.
-140 caracteres, o un diario público electrónico puede significar tu encarcelamiento.
No todo es bueno… pero quieran o no, los cambios que vivimos, vemos y protagonizamos están restándole a los “malos”… luchemos porque esa cuenta le de positivo a la humanidad.






