No siempre es fácil, pero es sabroso

Supongo que este título me serviría también para hablar de la convivencia en pareja, pero hoy lo uso para hablar de emprendimiento o vida de negocios.

Parecido a lo que les escribí en el artículo sobre el proceso del emprendimiento, hoy recopilo esa noción generalizada de los finales felices, el amor instantáneo y en recta ascendente. No existen. Pueden lucir así en un tuit, pueden las depresiones pasar desapercibidas en una cuartilla, en 30 o 90 minutos audiovisuales. Pero lo cierto es que vivir los sueños no es como se sueña.

Continue reading

Emprender NO es el deporte de moda

Miro la cantidad de personas, programas de estudio y “personal branding” hablando de emprendimiento que no puedo evitar hacer la analogía con la fiebre del running. Al menos en mi país las tendencias son más propensas al esnobismo que al despertar. 

Si bien cabría perfectamente comparar el emprendimiento con un maratón, esto no es un deporte de moda.

Más allá de los estudios, tengo cinco años viviéndolo, y les puedo asegurar: no se trata de frases de autor, ni de fotos bonitas, no es una página web, no es deporte… Es entrenamiento, resistencia, creatividad, flexibilidad, y mucha mucha motivación.

Continue reading

Lo primero que tenemos que invertir: tiempo

Emprender siempre va a tener un costo, pero lejos de lo que muchos piensan, la primera inversión de un proyecto no es en metálico, es el valor de nuestro tiempo.

Siempre digo que no conozco a nadie sin ideas de emprendimiento, sólo conozco mucha gente que no ha encontrado el valor de perseguir sus sueños.

La mayoría de los argumentos para NO desarrollar un emprendimiento giran alrededor de “no tengo dinero”. Se nos ha olvidado tanto el valor propio que sólo creemos que se puede invertir dinero. Continue reading

El amor es torpe y corta nota

Hoy tuve un almuerzo fantástico con unas amigas igualmente fantásticas. Entre un roll y otro nos encontramos contando las anécdotas más torpes de nuestras relaciones -las de ellas además tienen vestido de novia y llaves de apartamento-, ellas hablaron más que yo y no se si se dieron cuenta, pero los momentos menos románticos de sus relaciones son puntos emblemáticos.

Las escuchaba y se me mezclaban los audios y las imágenes, con los cuentos de mis tías, mis escenas y las de otros. El amor es tan torpe, tan corta nota, pensé.

Continue reading

¿Cuándo duele el corazón?

Quizás por ser Cáncer se me hace más fácil sentir el corazón y “perderme”, quizás no, quizás me encuentro. El hecho es que como yo, esta noche hay una pila de gente que no duerme porque le duele el corazón, figurativa y literalmente.

Está oscuro, pero aún así cierro los ojos. Y respiro, sólo para saber que aún respiro. ¿Por qué me duele el corazón? Me pregunto, y sigo llorando. ¿Cuándo duele el corazón? Me pregunto, y comienzo a escribir.

Continue reading

¿Qué hacer con la otra?

Hace unos meses un artículo que escribía para hablar de lo que merecemos y lo que no -y de cómo yo me di cuenta de eso- resultó polémico por la forma en la que me referí a “la otra”, adjetivo que además usaron los lectores, porque yo hice todo mi esfuerzo para escribir “la chica”.

Siempre admiré a una amiga que mientras le estaban poniendo cuernos –y ella lo sabía- hablaba de “la muchacha”, también lo hice con quienes podían referirse sin decoro “la perra esa”. Y como la mayoría de las que leemos acá, siempre he tenido una sensibilidad hacia la evolución del género que incluso fue promesa de año hace bastantes “no insultar a ninguna mujer” decía mi papelito.

Continue reading

4 tips para no acabar con todo en una discusión

Dicen que las discusiones son el reflejo de los complementos, la pizca de sazón, el placer de la reconciliación. Yo no creo que sean una necesidad, pero en todo caso es importante aprender a -o intentar- no convertirlas en armas de destrucción masiva.

Con la querida cruz cardinal creo que nadie se salvó de discusiones con calibre. En todos los ámbitos, en todas las relaciones. Este artículo lo hago inspirada en las discusiones que más reconciliada me han dejado. Y es que ya que parece inevitable, creo que es importante aprender a discutir.

Continue reading

Quítale poder al to do list

Pasé casi un año sin escribir. Tengo más de dos sin dar clases. He pagado tres veces la inscripción ilimitada del Yoga. En un año solo pude ir a un Kainapi. En los últimos 3 años no he alcanzado a leer todos los libros que siguen envueltos en su plástico, vigilantes al pie de mi cama. Hoy cumplí dos años de haber estado en mi ultimo retiro espiritual. Cada vez voy menos al spa. Tengo una colección de derrotas ante la diferencia horaria de mis amigas que están regadas en el mundo. Pero sigo viva.

Desde pequeña he tenido un sentido optimizador del tiempo que me ha servido para hacer mucho más de lo que mi edad biológica permitiría. Y eso estuvo bien pero es importante saber que lo que hagamos nos define más no nos determina.

Continue reading

Ser tu mujer

Para quien se pierde en compañías sin hacerlas suyas. Para quien se olvida lo que ES, por dejarse ser sólo compañía.

Mi cintura no es para presumirla, es para que la abraces cuando sientas que no puedes y te sostengas. Mi cintura es para que la rodees con tus manos y me dejas saber que puedes, y quieres.

Mis brazos no tienen buen ángulo, pero su belleza no es para verla, sino para sentirla cuando tengamos días sin vernos y nos apretemos con la firmeza de un “te extrañé”, “te tengo”. Mis brazos son para aferrarme a tu espalda erguida, o para alzarlos eufórica entre mi cabello porque estás dentro de mí.

Continue reading

El amor: cuestión de FE

El amor es como una religión, también hay que tenerle fe.

Aunque los más fácticos lo llamen convicción, y los más holísticos vibración. El asunto es que el amor -de pareja- requiere, entre otras cosas, de fe. Y a veces eso se nos acaba.

Irónica -o terapéuticamente- escribo esto en un momento donde lo que sobra no es precisamente convicción. Pero me parece importante compartirlo, como quien sólo cuando forma parte de los enfermos se une a la lucha contra la enfermedad. No, no tengo fe, pero quiero que ustedes la conserven, mientras yo busco tratamiento.

Continue reading