Supongo que este título me serviría también para hablar de la convivencia en pareja, pero hoy lo uso para hablar de emprendimiento o vida de negocios.
Parecido a lo que les escribí en el artículo sobre el proceso del emprendimiento, hoy recopilo esa noción generalizada de los finales felices, el amor instantáneo y en recta ascendente. No existen. Pueden lucir así en un tuit, pueden las depresiones pasar desapercibidas en una cuartilla, en 30 o 90 minutos audiovisuales. Pero lo cierto es que vivir los sueños no es como se sueña.